21 marzo 2014

Piel sana y sin arrugas



Los dos pilares básicos para el cuidado de la piel son una correcta hidratación y una alimentación equilibrada. Cumpliéndose estos dos requisitos la piel ejerce correctamente su función principal: la protección.

Y es que, una alimentación sana mantiene la frescura del cutis, mientras que hay que tener en cuenta que los azúcares, las grasas, los hidratos de carbono y las comidas muy industrializadas son contraproducentes para la piel.

Las Vitaminas C, E y A  son las tres vitaminas con mayor acción antioxidante, y para un mayor beneficio lo recomendable es combinarlas ya que una potencia la acción de la otra. Su acción es disminuir los daños cometidos por los radicales libres, que son los responsables de la reducción del colágeno y la elastina de la piel causando signos de envejecimiento prematuro. 

También es importante incluir en nuestra dieta diaria los frutos secos, el té verde, las espinacas, las cebollas, el cacao, el tomate, las legumbres y las uvas que aportarán más antioxidantes así como otras vitaminas y nutrientes esenciales.

El pescado azul, las sardinas, el atún y  la caballa, contienen Omega-3 y, te ayudarán a mantener la firmeza y la elasticidad e incluso a combatir la celulitis.
Frutas como el kiwi o la naranja contienen mucha vitamina C, lo que favorece la producción colágeno que mantendrá tu piel tersa.

Aporta a tu piel todos los nutrientes que necesita y complementa tu dieta con tus cremas favoritas de idratantissima.